Desde que el mundo del cine vió que un exito podía repetirse hasta agotar stock, el Hollywood no pierden esperanzas en hacer cada vez más secuelas, precuelas, o proyectar sagas de filmes de éxito seguro. Pero no siempre las segundas partes son buenas... Veamos:
Matrix:
La primera entrega fue un éxito rotundo y cambió para siempre la manera de hacer ciencia ficción y de filmar luchar cuerpo a cuarpo. de buenas a primeras, todos los protagonistas sabían artes marciales y volaban por el aire con solo un salto. Con un guión post modernista, tecnológico y algo dark, Matrix rompió con todo.. y hasta se dió el lujo de ganarle un Oscar a Star wars.
Pero sus secuelas, realizadas a las apuradas para no perder el público cautivo, si bien continúan con los efectos utilizados en las primera, y en alguna ocasión los superan, perdieron fuerza con el guión, que hace agua por todos lados y no deja ni quiere entenderse.
El silencio de los inocentes:
La gran película que consagró a Jodie foster y a A. Hopkins. ganadora de quichicientos Oscar y aplaudida por la critica y el público.
A comienzos de este siglo se realizó una secuela, Hannibal, un poco más oscura, que no estuvo a la altura de las espectativas, si bien la mano de Ridley Scott en la dirección le dió una estética interesante.
Su tercera entrega, una precuela, Dragon Rojo, solo nos contaba algo del personaje del dr. Lecter, para dejar lugar a una lisa y llana película de suspenso común.
Y su cuarta película, Hannibal rising, es una absoluta basura cinematográfica, desde el guión, desde la actuación, desde todo punto de vista si se toma como punto de partida l personaje de Lecter. En fin...
Star Wars:
El mago de la ciencia ficción lo hizo de nuevo. aprovechó su más famosa franquicia para hacer lo que mejor sabe: dinero.
Ya sus tres episodios iniciales, pero realizados posteriormente a ls entregas originales, no staban a la altura de lo que fue la gran sorpresa SW, allá por los años 70s. Pero ahora nos trae una porquería animada, que pretende darle una vuelta de tuerca a la historia y no logra ni siquiera entretener a los más chiquitos.
Indiana Jones:
De la mano otra vez de George Lucas y del inafable Steaven Spielberg volvemos a meternos de lleno en el aventuero más divertido del cine con Indiana Jones y la calabera de cristal, pero esta vez todo el brillo del personaje se perdió todos los principios y supuestas lealtades al personajes se traicionaron: Indiana es un viejo chocho que se deja vencer sin pelear y donde todo lo que hace es acompañar el realto y no construirlo. Patetico.
digo yo, ¿Valdrá la pena hacer secuelas de lo que fueron grandes películas? mientras el dinero siga reinando en el mundo del cine, parece que sí. en fin...
