
Cuando uno ve una película así no solo queda sin palabras, también sale del cine sin poder pestañear, como atónito.
Primero quiero decir que me encantó. Pero no porque la historia sea divertida ni porque durante sus 157 minutos me haya reído como loco. Fue todo lo contrario. Durante el tiempo que dura me pareció estar soñando una de las peores pesadillas. Una pesadilla muy real, y me di cuenta que su historia me pasó una vez (con una tía) y que seguramente a muchos de los que estábamos en la sala nos pasó lo mismo.
La historia, tirando a simplista, es la del sr. Lazarescu, un gordito simpático y medio borrachín que una noche se siente mal y pide una ambulancia. Esta no llega y pide ayuda a los vecinos, que le dan una mano de muy mala gana. Cuando finalmente la ambulancia (y su correspondiente enfermera) llegan a buscarlo, lo trasladan a un hospital, y luego a otro... y a otro... y la simpatía desaparece y la pesadilla comienza y el sr. Lazarescu es humillado de todas las formas inimaginables y cada vez se siente peor.
El film trata la humillación y el abuso de poder de manera contundente y directa. La precariedad de ciertas situaciones que aunque no las veamos, están siempre ahí: El mundo hospitalario sin la solapada dulzura de un “E-24”, donde el sistema hace aguas por todos lados y quienes detentan el poder del cuerpo (y el alma) de los pacientes son tan fríos como inhumanos.
Si, aparte de todo esto, uno tiene la suerte de ir a ver esta peli con alguien que conoce el tema en profundidad (por haber trabajado en una guardia) y ve caer sus lágrimas al comprobar que lo que está viendo lo vivió en carne propia, nos damos cuenta que la pesadilla es demasiado real.
Luego de varios minutos de salir del cine pude hacer un análisis técnico de la obra:
El film está trabajado con tiempos algo lentos, excelentes planos secuencia... casi contado en tiempo real, lo que le da al espectador una vivencia casi desesperante.
El relato va de lo particular e íntimo de la casa de Lazarescu al hospital público, caótico, lleno de gente, y el clima se va tornando cada vez más sofocante y oscuro.
Son de esos films donde todo parece simple, pero no lo es: Mucha producción, una compleja coordinación de gente y extras, un interesantísimo punto de vista y puesta en escena y una excelente actuación del actor principal.
De esas pelis que generalmente pasan desapercibidas en las carteleras de cines, pero que merecen verse… aunque la realidad duela.
10 puntos.