
Ganadora en Venecia. Con una fotografía bien contrastada y un telón de fondo donde las ruinas de una ciudad dan lugar por momentos a los encantadores valles y ríos chinos, esta película sobre las soledades y búsquedas personales de dos personas es simplemente una excusa para delinear una sociedad donde cierto estatus social solo debe conformarse con lo poco que tiene.
En contra tiene que sus planos contemplativos son muy hermosos, pero demasiado lentos. Tal vez en esto esté la maravilla del film, auque yo no lo vea así.
Una muy interesante reflexión sobre la china actual.