
Esta superproducción turca no tiene nada, absolutamente nada que envidiarle a las películas de acción de EEUU. Es más, su gran despliegue de acción y explosiones tiene exactamente el sentido inverso que las producciones yanquis: Aquí, como creo en ninguna otra película fuera de USA, la frase “cucharada de tu propia medicina” cae perfecta.
Este film narra en clave de película de acción y triller político las atrocidades que los EEUU realizan en medio oriente, los pactos políticos que se llevan a cabo entre los poderes y como absolutamente todos son tomados como “terroristas”, mujeres, niños, campesinos.
Hay un despiadado enviado del gobierno yanqui que hará lo imposible por salirse con la suya, un médico que extirpa órganos a los detenidos para enviar a Europa, una mujer que quiere vengar la muerte de su marido, un religioso que se ampara en el Coran para impedir la violencia y un grupo de turcos dispuestos a todo por hacer justicia.
Muy, muy recomendable para los que gustan de pelis de acción con temática social.
Esta es la película que EEUU jamás nos dejaría ver.